
La cocina de Felechosa coincide, en general, con la cocina asturiana pero tiene algunas especialidades propias, sobre todo en repostería. Se combinan los magníficos productos locales para conseguir unos platos exquisitos. Destaca por su calidad y su antigüedad el pote de berzas, muy recomendable aquí por la gran calidad de los productos de la huerta local.
La tradición ganadera de la zona del Alto Aller hace posible que en Felechosa haya excelentes carnes caseras, destacando la de ternera, el cordero a la estaca, el cabrito con patatas y el arroz con pitu de caleya.
Destacan también las carnes de caza: corzo, rebeco y jabalí y las truchas.
Felechosa tiene una variada repostería: casadielles, frixuelos, borrachinos, la cuayá, el quesu podre... pero el postre más típico es el panchón.

Aún se realiza de forma tradicional sobre todo para las fiestas del Carmen y El Carmín.
El proceso de elaboración es laboriosa: se hace con harina de escanda, agua, sal y levadura o fermientu. Se amasa, se envuelve con hojas de berza y se cuece durante aproximadamente 8 horas en los rescoldos del llar. Una vez cocido se desmiga la masa y se envuelve con manteca derretida, endulzándose con azúcar o miel.
Alrededor del panchón perviven costumbres ancestrales como la pedía del panchón, que realizan los mozos al amanecer en los días de romería.
Se presenta un menú realizado con carne de caza: perdiz, venado, jabalí... Menú de Las XVII Jornadas Gastronómicas de La Caza, 2007
En los distinos restaurantes de Felechosa se pueden degustar los diferentes platos del menú en el que se usa la miel de la zona, de excelentes propiedades. Menú de Las XIII Jornadas Gastronómicas de La Miel
Se celebran en el puente de diciembre. Del cerdo se obtienen ricos embutidos, picadillos, muy característicos de esta zona, y otros derivados. Se obtienen también compangos excelentes para el pote y la fabada. Menú de Las XV Jornadas Gastronómicas de La Matanza
Elaboración y venta de embutidos y carnes de caza, de cerdo y de ternera, así como al despiece tanto en fresco como en congelado. Más de cuatro décadas de experiencia y tradición culinaria para poner a su servicio la artesanía hecha capricho. Productos elaborados de forma totalmente artesanal, con un especial mimo y dedicación, que junto con la más cuidada selección de ingredientes les confiere un sabor único e inigualable.