
El Concejo de Aller ofrece al visitante un impresionante patrimonio natural, recorrerlo desde el valle hasta las cumbres es un auténtico regalo para los sentidos, debido a la espectacularidad y buena conservación del entorno. Picos y montes de 2000m de altura, bosques frondosos de hayas y robles, verdes praderías, brañas ganaderas...
Los Puertos de San Isidro, Vegarada, Piedrafita y la Vía Carisa son los pasos naturales desde Aller hacia la meseta. Sus cumbres superan los 2.000 m de altitud, con el Esturbín (2.123), Nogales (2.074), Torres (2.100) y Toneo (2.091) como picos más emblemáticos.

El tradicional pastoreo en época estival en las brañas o puertos propició la construcción de cabañas y corrales para el ganado, junto a abrevaderos y fuentes. Brañas como La Valencia, La Tabierna, El Gumial, Palmián, Caniella, El Rasón o La Escosura son un buen ejemplo del hábitat de los vaqueros.
Declaradas Monumento Natural en 2001, se accede a ellas partiendo de El Pino y siguiendo el curso del río entre prados y bosque autóctono hasta alcanzar el espectacular desfiladero excavado en la roca caliza por el rio Pino. El objetivo es alcanzar Caniella, plataforma herbosa desde la cual se contemplan las mejores panorámicas de la cordillera cantábrica.
Oír el fragor de las aguas que discurren entre la impresionante angostura de las paredes rocosas de las Foces del Río Pino, es un auténtico regalo para los sentidos, debida a la espectacularidad y buena conservación del entorno.
Más información sobre la ruta de Las Foces del Pino.
El Tejo/Texu fue un árbol totémico para los antiguos pobladores de la región. En torno a él se han venido gestando centenares de simbolismos e incluso mitologías. Todavía hoy se mantiene la costumbre de plantar el tejo junto a la casa, la iglesia o la ermita.
En Santibáñez de la Fuente, el Tejo que acompaña a la iglesia románica, mide actualmente 12 metros de altura, 3.33 metros de circunferencia y 15 metros de diámetro, quizás supere los 500 años de vida dadas sus dimensiones. Destaca por su ramaje y frondosidad.